Por Dra. Arlette Ortega · 14 de octubre de 2026
Te pasas la mano por el pelo y sale un mechón. En la ducha el sifón se tapa más seguido, la almohada amanece con cabellos y la cola de caballo se siente más delgada que hace unos meses. La caída del cabello en mujeres es uno de los motivos de consulta más frecuentes en mi consultorio en Bucaramanga, y casi siempre llega con la misma pregunta: «Doctora, ¿esto es normal o me debo preocupar?». En este artículo te explico las causas más comunes, qué señales indican que ya es hora de consultar y qué pasa en una valoración tricológica.
Cuánto cabello es normal perder
El cabello vive en ciclos: crece durante años, descansa unas semanas y luego se cae para dar paso a uno nuevo. Por eso perder cabello todos los días es parte de ese ciclo, no una enfermedad. Se habla de una pérdida diaria normal de entre 50 y 100 cabellos.
Más que contar cabellos, fíjate en el cambio. Lo que debe llamarte la atención es:
- notar mucho más cabello del habitual durante varias semanas seguidas;
- ver la raya del peinado más ancha o el cuero cabelludo más visible con la luz;
- sentir que la cola de caballo perdió grosor;
- encontrar zonas redondas sin cabello o entradas que antes no tenías.
Causas frecuentes de la caída del cabello en mujeres
No toda caída es igual, y por eso no todas se tratan igual. Estas son las causas que más veo en la consulta; si quieres profundizar en cada una, te dejo el artículo sobre los tipos de alopecia.
Estrés, enfermedades y cambios bruscos
Un periodo de mucho estrés, una enfermedad con fiebre alta, una cirugía o una pérdida emocional pueden hacer que muchos cabellos entren al mismo tiempo en la fase de caída. Es lo que se conoce como efluvio telógeno. Lo que confunde es el tiempo: la caída suele empezar semanas o meses después del evento, cuando ya pensabas que todo había pasado.
El posparto
Durante el embarazo muchas mujeres sienten el cabello más abundante. Después del parto, ese cabello que se «retuvo» se cae en pocas semanas, y puede ser impresionante. En muchos casos es transitorio, pero vale la pena revisarlo si se prolonga o si se suma a otros síntomas, como el cansancio.
Cambios hormonales
La tiroides, el síndrome de ovario poliquístico, el inicio o la suspensión de anticonceptivos y la menopausia pueden influir en el cabello. Aquí la caída es una señal de algo que pasa en el cuerpo, y por eso el abordaje no se queda solo en el cuero cabelludo.
Nutrición y dietas muy restrictivas
Las dietas de pocas calorías, la pérdida de peso rápida y algunas deficiencias, como la de hierro, se relacionan con la caída. Por eso no conviene tomar suplementos «para el pelo» a ciegas: primero hay que saber qué falta, si es que falta algo.
Alopecia androgenética femenina
Es una caída que avanza poco a poco y que tiene un componente genético y hormonal. En las mujeres no suele verse como entradas, sino como un cabello más fino en la parte de arriba de la cabeza y una raya cada vez más ancha. Como es gradual, muchas pacientes la notan tarde. Mientras antes se revise, más opciones hay.
Peinados y hábitos
Las colas muy apretadas, las trenzas tensas, las extensiones y el uso frecuente de calor o químicos pueden debilitar el cabello o tensionar el folículo. A veces lo que parece caída es cabello que se quiebra a mitad de camino. La diferencia se ve en la valoración.
Por qué no conviene adivinar la causa
Muchas mujeres llegan a la consulta después de meses probando champús, ampolletas, remedios caseros o productos que les recomendó alguien en redes. El problema no es solo la plata que se va en eso. Es el tiempo: mientras se prueba, la causa real sigue ahí.
Además, dos tipos de caída pueden coincidir. Por ejemplo, un efluvio por estrés puede hacer más evidente una alopecia androgenética que venía avanzando en silencio. Si solo se atiende una, la otra sigue su curso. Por eso, como médica tricóloga, primero busco el origen y después propongo un plan.
Cómo se revisa la caída en la consulta
La valoración tricológica tiene tres partes:
- La conversación. Te pregunto desde cuándo notas la caída, qué pasó en los meses anteriores, qué medicamentos tomas, cómo es tu ciclo menstrual, tu alimentación y tu rutina de cuidado del cabello.
- La tricoscopia. Con un equipo de aumento digital reviso tu cuero cabelludo y el grosor de tus cabellos. Ahí se ven detalles que a simple vista no aparecen y que orientan sobre el tipo de caída. Te lo explico a fondo en el artículo sobre la tricoscopia.
- El plan. Con lo que encontremos te explico qué está pasando, qué te recomiendo y qué no, y en qué tiempos. Si hace falta, se complementa con otros estudios.
Según el caso, el plan puede incluir tratamientos como la mesoterapia capilar o la bioestimulación capilar, siempre como parte de un plan por sesiones y con controles. Puedes ver todos los tratamientos en la página de tricología y tratamiento capilar.
Cuándo consultar
No tienes que esperar a tener zonas visibles para pedir una valoración. Te recomiendo consultar si:
- llevas más de unas semanas notando una caída mayor de lo habitual;
- ves zonas redondas sin cabello, aunque sean pequeñas;
- tu raya está más ancha o se te ve más el cuero cabelludo;
- tienes picazón, ardor, descamación o dolor en el cuero cabelludo;
- la caída llegó junto con otros cambios, como cansancio, alteraciones del ciclo o cambios de peso;
- ya probaste varios productos por tu cuenta y no ves cambios.
En la tricología, como en casi toda la medicina, revisar a tiempo te da más alternativas. Y si no es nada de cuidado, también es un alivio saberlo.
Lo revisamos en tu valoración
Si te identificas con algo de lo que leíste, el siguiente paso es revisarlo juntas. La valoración presencial en Bucaramanga no tiene costo, y si vives fuera del área metropolitana empezamos de forma virtual. Escríbenos por WhatsApp y te ayudamos a agendar.


