Por Dra. Arlette Ortega · 14 de octubre de 2026
Te pusiste un short o una falda y ahí estaban: unas líneas rojas o moradas, finitas, como una telaraña en los muslos o detrás de las rodillas. Muchas mujeres empiezan a esconder las piernas por eso, aunque no les duela nada. Las arañitas en las piernas son uno de los motivos de consulta más frecuentes en mi consultorio en Bucaramanga, y casi siempre llegan con las mismas dudas: qué son, si son peligrosas, por qué salen y si de verdad se pueden tratar. Aquí te lo explico paso a paso.
Qué son las arañitas o telangiectasias
Su nombre médico es telangiectasias. Son pequeños vasos sanguíneos que se dilatan muy cerca de la superficie de la piel y por eso se ven a simple vista. Suelen medir menos de un milímetro de diámetro.
Se pueden ver de varias formas:
- líneas finas y sueltas, rojas o violetas;
- un punto central del que salen ramitas, como una araña (de ahí el nombre);
- grupos en forma de abanico, sobre todo en la cara externa de los muslos.
A veces vienen acompañadas de venas reticulares: venas azuladas o verdosas, un poco más gruesas, que se ven debajo de la piel y que muchas veces «alimentan» a las arañitas. Esto es importante, porque si solo se tratan las arañitas y no se revisan estas venas, es más fácil que vuelvan a aparecer en la misma zona.
¿Y las várices?
Las várices son otra cosa: venas más gruesas, abultadas, que sobresalen de la piel y que se relacionan con una insuficiencia venosa más profunda. Una persona puede tener arañitas sin várices, o las dos al tiempo. Por eso no basta con mirar la pierna de lejos: hay que revisarla de cerca.
Por qué salen las arañitas
No hay una sola causa. En la mayoría de los casos se suman varias:
- Genética: si tu mamá o tu abuela las tenían, tienes más probabilidades de que te salgan.
- Hormonas: el embarazo, los anticonceptivos, las terapias hormonales y la menopausia influyen. Por eso son más frecuentes en mujeres.
- Pasar muchas horas de pie o sentada: profesiones como docentes, estilistas, personal de salud o trabajo de oficina sin pausas.
- Sobrepeso y sedentarismo: la circulación de las piernas depende en buena parte del movimiento de los músculos de la pantorrilla.
- La edad: con los años la pared de las venas pierde elasticidad.
- Golpes o exposición al sol y al calor.
Saber qué factores pesan en tu caso sirve para dos cosas: para elegir el tratamiento y para cuidarte después, porque con el tiempo pueden aparecer arañitas nuevas.
¿Son peligrosas?
En la mayoría de los casos las arañitas son una preocupación estética y no un riesgo para la salud. Pero hay señales que indican que puede haber algo más en la circulación de las piernas y que merecen una revisión médica:
- pesadez o cansancio en las piernas al final del día;
- hinchazón en los tobillos;
- calambres frecuentes en la noche;
- venas gruesas y abultadas;
- cambios en el color de la piel, manchas cafés o zonas endurecidas cerca del tobillo;
- heridas que tardan en sanar.
Si tienes alguna de estas señales, lo primero es estudiar la circulación. En esos casos puedo pedirte un examen complementario, como una ecografía Doppler, o remitirte a cirugía vascular antes de pensar en un tratamiento estético.
Cómo se tratan las arañitas en las piernas
El tratamiento que realizo es la escleroterapia. Consiste en aplicar, con una aguja muy fina, una sustancia dentro de la vena que la irrita por dentro para que se cierre. Con el paso de las semanas, el cuerpo la va reabsorbiendo y la sangre circula por otras venas sanas.
Para hacerlo con más precisión uso transiluminación venosa: una luz que se apoya sobre la piel y deja ver las venas que están debajo y que a simple vista no se notan. Así puedo ubicar mejor las venas reticulares que alimentan a las arañitas y tratar el conjunto, no solo lo que se ve por encima.
Lo que conviene saber antes de empezar:
- Es un tratamiento progresivo y por sesiones. Cuántas necesitas y cada cuánto depende de la cantidad y del tipo de venas, y eso se define en la valoración.
- El cambio se va viendo con las semanas, no al salir de la sesión. Es normal que al principio la zona se vea enrojecida o con pequeños morados.
- Hay cuidados después de cada sesión, como el uso de medias de compresión, caminar y proteger la piel del sol. Te los entrego por escrito.
Si quieres saber cómo es una sesión por dentro, te lo cuento con detalle en escleroterapia en Bucaramanga. También puedes ver la línea completa de tratamientos corporales.
Lo que puedes hacer desde ya
Aunque la genética no se cambia, sí hay hábitos que ayudan a cuidar la circulación de tus piernas:
- muévete: camina, sube escaleras y, si trabajas sentada, levántate cada hora;
- si pasas mucho tiempo de pie, cambia el peso de una pierna a otra y haz ejercicios de pantorrilla;
- eleva las piernas un rato al final del día;
- evita la ropa muy ajustada en la cintura y en las piernas por periodos largos;
- protege tus piernas del sol.
Estos hábitos no reemplazan el tratamiento, pero te ayudan a que las arañitas aparezcan más despacio y a cuidar el resultado después de la escleroterapia.
Cuándo consultar
Pide una valoración si:
- las arañitas te incomodan y quieres saber si eres candidata a tratarlas;
- notas que cada año aparecen más;
- tienes pesadez, hinchazón o calambres en las piernas;
- ves venas gruesas o abultadas junto a las arañitas;
- tienes un viaje o una temporada de vacaciones y quieres planear las sesiones con tiempo.
Lo revisamos en tu valoración
Cada pierna es distinta, y el plan depende de lo que encontremos al revisarte con transiluminación. La valoración presencial en Bucaramanga no tiene costo: ahí te digo qué tipo de venas tienes y qué tratamiento te recomiendo. Escríbenos por WhatsApp y nuestro equipo te ayuda a agendar.


